La realidad legal de la tipografía
En la inmensa mayoría de ordenamientos jurídicos, el dibujo de las letras tiene una protección limitada, pero los archivos de fuentes digitales (.ttf, .otf, .woff2) son programas de software protegidos por la ley de propiedad intelectual.
Cuando compras o descargas una fuente, no estás adquiriendo las letras: estás adquiriendo un contrato de licencia limitado (EULA) que dictamina bajo qué condiciones puedes instalar y renderizar dichos ficheros.
Las 4 modalidades comerciales de licencia más comunes
1. Licencia Desktop
Permite instalar la tipografía en un número cerrado de ordenadores. Válida para generar gráficos estáticos, logotipos e impresos.
2. Licencia Webfont
Autoriza la inserción en páginas web mediante @font-face. Se tarifa por volumen mensual de páginas vistas (pageviews).
3. Licencia para Aplicaciones Móviles
Obligatoria cuando el fichero de la fuente se compila dentro del instalador binario de una app en iOS o Android.
4. Difusión y Servidores
Necesaria para emisiones televisivas o plataformas donde los usuarios finales generan productos impresos personalizados.
Por qué Google Fonts y SIL OFL son 100% seguras
Casi la totalidad de las fuentes del catálogo de Google Fonts se publican bajo la SIL Open Font License (OFL) v1.1 o la Licencia Apache 2.0.
- ✓ 100% Gratis para uso comercial: Puedes usarlas en proyectos comerciales, apps, marcas e imprenta sin abonar royalties.
- ✓ Sin límites de tráfico web: Ninguna penalización por millones de visitantes mensuales.
- ✓ Auto-alojamiento permitido: Tienes total libertad para alojar los ficheros .woff2 en tus propios servidores o CDN.
- ✗ La única restricción: No puedes vender los ficheros tipográficos por sí solos de forma aislada.
El riesgo legal de usar fuentes heredadas de clientes
Cuando asumas proyectos de clientes o heredes maquetas existentes, utiliza herramientas como ProFontFinder para comprobar qué fuentes están presentes. Si detectas fuentes de pago no licenciadas por el cliente, sustitúyelas por alternativas abiertas para proteger a tu empresa de reclamaciones por infracción.